miércoles, octubre 31, 2018

Hiroshima mon amour con Fanny Ardant en Théatre de l'Atelier desde el 18 de diciembre 2018

sábado, junio 30, 2018

Fanny Ardant: "Por experiencia sé que quien escoge ser libre la pagará caro"



La actriz francesa, mito del cine europeo, habla de su sempiterna depresión y del movimiento #MeToo en la presentación de su filme "Lola Pater"


Hace un par de años Fanny Ardant (Saumur, 1949), actriz y directora, mito viviente del cine francés, confesó en una entrevista que era "pesimista por naturaleza", y que pasaba por la vida "con un gran velo negro sobre la cabeza". Para alguien que ha hecho de su sonrisa un arma de destrucción y de su carrera un canto al éxito y al trabajo bien hecho, parecería una declaración chocante. "Pues no te creas, ayuda mucho a construir los personajes. Porque cuando posees un poso de depresión entiendes los sufrimientos de los demás, los abandonos. Si fuera alegre de por sí, sin más, no sabría cómo interpretar  el dolor". Con ese trasfondo, Ardant ha encarnado en Lola Pater a Lola Chekib, un transexual de orígen magrebí instalado en la Francia profunda que se reencuentra con su hijo, un veinteañero que no sabía nada de la transformación de su progenitor. "Yo nunca me fío de los optimistas, me parecen unos locos. Otra cosa es la gente que busca la felicidad, y en eso Lola y yo somos iguales. Creo que la alegría es el santo grial, el motor que nos debe empujar vitalmente. Nunca la alcanzaremos, pero como seres humanos tenemos que realizar ese camino lleno de tensión".

Lola Pater se estrena en España el 13 de julio, pero Ardant ha estado en Madrid esta semana de promoción. Sonriendo abre y cierra puertas. Habla de la depresión sin tapujos, pero se niega a posar para una fotografía: no le gusta la sala en la que se realiza la entrevista ni quiere moverse; remite a la sesión realizada al principio de la mañana para agencias. Del resto habla sin tapujos. Y en los tiempos que corren, el tema principal y más con una película con protagonista son los hombres, las mujeres y viceversa. "Yo creo que nos parecemos bastante. Para mí lo femenino radica en el envoltorio: la ropa y el maquillaje", apunta. "¿Y que son los hombres? ¿Imitaciones de Espartaco? Toda aproximación es vaga, no tengo respuestas para definir. Porque si dibujás a alguien en oposición a otra cosa, por ejemplo, hombre y mujer, caes en apuntes restrictivos. En el teatro muchas veces no defines a los personajes ni por nacionalidad, ni por profesión ni por sexo. Solo por personalidades. Lo demás son clichés".

Ardant confiesa que ha crecido rodeada de hombres excepcionales, empezando por su padre, un oficial de caballería que murió cuando ella tenía 17 años y la familia vivía en Montecarlo. "Era maravilloso, muy inteligente. En el fondo cada personalidad es distinta y conozco igual número de idiotas entre hombre que entre mujeres". ¿Y en su personalidad se impone la oscuridad? "Creo mucho en el libro de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida (lo cita en español), aunque eso no impide que no tire para adelante". Igual que su Lola. "Por eso lo escogí. Cuando me llamaron, entendí todo su recorrido. Sé por experiencia que alguien que escoge ser libre lo pagará caro. Siempre he admirado a los seres libres, y desde luego me atrae más la libertad que el éxito". Ella en su vida profesional y personal se ha cruzado con un puñado de cineastas libres: Resnais, Costa-Gavras, Scola, Antonioni, Varda, Zefirelli, Ozon... Por supuesto, Francois Truffaut, con el que hizo sus dos primeros protagonistas y tuvo su primera hija: Francois era muy independiente, huía de modas y de dogmas. Me atrae la gente que sienta pasión por algo, aunque no vendan su libertad por su pasión. Me muevo por lo que escribió Víctor Hugo: "Solo viven aquellos que luchan".

Sus otras dos hijas también nacieron de relaciones con artistas: el actor Dominique Leverd y el productor Fabio Conversi. "Es que me cuesta socializar y sé que doy miedo a los hombres. Así que mis parejas han surgido de entre quienes me rodean. Y con el tiempo he aprendido en que el amor apasionado atonta, no sirve para nada. Hoy creo en el amor que crece poco a poco", explica.

La actriz habla de la ley del péndulo en el ámbito social: "Mi generación nació libre, mucho más que la de mis padres. ¿Y qué hemos criado? A pequeños censores, retrógrados que creen que todo ya viene dado. ¡Por favor, piden autorización para manifestarse! ¡Qué lejos estamos de los bolcheviques! Ya nadie busca la arena debajo de los adoquines. "Exacto. Vivo en un bulevar en París por donde habitualmente transcurren las manifestaciones, de cualquier ideología, y al final de cada agrupación pasan tres camiones de barrenderos. Es el signo de los tiempos. Como si enviasen este mensaje: "Os damos el derecho a manifestaros, pero luego no quedará ninguna huella". De ahí salta a la vergüenza europea actual en el tema de la migración: Ardant ha dirigido un cortometraje sobre el pueblo gitano y luchado por sus libertades. "¿Cómo puede Europa dar lecciones morales. Sufrimos una carencia total de imaginación política, no hay ninguna propuesta nueva social. Solo hay economía y economistas". Lo mismo pasa en el cine: "Triunfa la apatía intelectual. André Malraux ya avisó del peligro que corría el cine, que basculaba entre el arte y la industria. Ganó la industria, y los productores actuales proceden de la televisión. Antes había espacio para todos los tipos de películas. Hoy las artes solo sobreviven en territorios underground. Es la nueva Resistencia".

En Francia algunas  artistas - incluidas actrices y escritoras - han apoyado una especie de tercera vía entre el machismo milenario y el movimiento #MeToo.  "No creo en los grupos. Me gustan las contradicciones y las ambigüedades, odio el proselitismo, las excursiones desde cualquier lado. Y rechazo lo que está de moda. Evitemos los rebaños".

Gregorio Belinchón
Madrid - 30 de junio de 2018
Diario El País

miércoles, junio 27, 2018

Fanny Ardant: "El reparto de idiotas es igual entre hombres y mujeres"



Fanny Ardant (Saumur, 1949) no es tanto una  actriz como una forma de  estar en el mundo. Ella misma se explica "Un actor no existe fuera del escenario o de la pantalla". En cuanto se apagan las luces ... No me gusta la actitud de ésos que se creen estrellas las 24 horas  del día. Es tan ridículo". Queda claro. Embutida en un vestido floreado, manos perfectamente ensortijadas desde el meñique al pulgar y con una sonrisa abierta de par en par que hasta ofende, da la mano y se presenta. Enérgica y hasta feliz. Es ella. No hay duda, Fanny Ardant sólo puede ser Fanny Ardant. 

Le trae a Madrid la que es su última película, Lola pater, de Nadir Moknèche, y que se estrena el 13 de julio. En ella, la intérprete que trabajó con Truffaut, Scola o Gavras; la protagonista de La mujer de al lado, Vivamente el domingo o La familia; el mito, en definitiva, del cine europeo que es, juega a refutarse, a negarse a sí misma y, ya puestos, a echar por tierra cada uno de los lugares comunes que la habitan. "Me molestan los clichés. Y eso es precisamente lo que me atrajo de esta película. Estamos acostumbrados a pensar que una mujer musulmana no puede ser blanca, no puede ser profesora de piano... no puede ser una transexual. Pues bien, ¿por qué?".

Y en la pregunta deja su protesta. Su forma de estar en  el mundo. "A veces me preguntan qué me han dejado cada uno de los grandes directores con los que he trabajado. Truffaut, una hija (se ríe). Y todos, la pasión. Si algo une a los genios es precisamente su confianza en la vida, su fuerza creativa, su capacidad para fundar universos nuevos... Eso es la pasión. Y a eso no se renuncia nunca", comenta entre el  entusiasmo y la más simple declaración de principios. 

Cuenta Fanny Ardant que huye de las cosas y las películas evidentes; insiste en que sólo le seduce lo que exige pelea, lo que demanda por fuerza algo de sangre, aunque sólo sea un poco, y, a poco que se le presiones, acaba por declararse fanática de la provocación. "Sí, es la única manera de que todo se mueva un poco, de que nos hagamos preguntas", comenta divertida y bien dispuesta para lo que sabe perfectamente que viene a continuación. 

¿Cómo se sitúa con respecto al feminismo?

Nunca he razonado en términos de categorías. No me planteo la vida encorsetada entre los hombres de un lado y las mujeres del otro; los españoles y los franceses; los extranjeros y los que no lo son. No, me niego. Cada destino particular es lo que me parece un auténtico privilegio. Lo que me interesa de la vida es su riqueza... Y tiene que haber sitio en ella para el diferente. Me interesa la complejidad y ésta es siempre contradictoria.

Y ahi, sin renunciar un sólo segundo ni a la sonrisa ni a las flores estampadas ni a las sortijas, lo deja.

O no del todo. A poco que se le dé pie, sigue: "Vivimos un momento de reivindicación que es necesario. Pero que no debería durar, porque no haría más que reproducir la injusticia de los hombres. Creo que hay un momento de exageración en toda revolución y ahí estamos. El reparto de idiotas es igual entre hombres y mujeres. Pero cuidado. Esa permanente acusación de machismo, que viene de América, a cualquier discurso está creando una sociedad basada en el miedo. La dictadura de los hombres es tan aborrecible como la dictadura de las mujeres".

Lo dicho, Fanny Ardant es, sobre todo, una manera violenta e irrefutablemente única de estar en el mundo

Nota de Diario El Mundo de España

Autor: Luis Martínez

miércoles, junio 20, 2018

Le Screen Parfait: Fanny Ardant



Le Screen Parfait: Fanny Ardant

miércoles, agosto 30, 2017

Fanny Ardant, asociale, dit-elle


Elle est comme un pan de la culture française. Une actrice qui rédige des préfaces à des œuvres de littérature. Quand, au cinéma, elle est Lola Pater, un homme devenu femme, on est ébloui par tant de liberté et de beauté. Quand on rencontre Fanny Ardant, on est conquis pour les mêmes raisons.


Une voix qui timbre les mots de velours et d’affectation. Une silhouette, hautaine, élégante, lointaine, une étrange beauté. Fanny Ardant, fille d’un colonel précepteur du prince Rainier de Monaco, a grandi sur le Rocher – « sans amis », dit-elle. Un amour immodéré des livres en général et de Marguerite Duras en particulier. Une actrice à part, bourgeoise, incandescente, amoureuse, qui, sous l’œil de François Truffaut (dont elle aura une fille) à Alain Resnais et Ettore Scola, a forgé un personnage, Fanny Ardant.

C’est ce que je croyais savoir de Fanny Ardant, peu de choses finalement. Jusqu’à la découverte de Lola Pater, de Nadir Moknèche, au cinéma le 9 août. Fanny Ardant y joue Lola, une femme transgenre qui tente de renouer avec son fils, qu’elle a quitté alors qu’elle était encore homme. Elle affirme dans ce très joli film que vivre libre c’est compliqué, mais lorsqu’on n’a plus rien à perdre, il ne reste que ça, la liberté. Elle y est d’une beauté fracassante. Nous avons rendez-vous dans un café de Saint-Germain-des-Prés. L’apparition de l’actrice, vêtue d’une robe d’été noire à fines bretelles

sur un T-shirt à manches longues, raconte encore autre chose, disons une simplicité délibérément modeste. Passant du vous au tu, sautant d’une idée à l’autre, elle se promène dans la conversation comme quand on conduit sur des petites routes sans GPS. C’est le bordel, mais c’est Fanny, la vie intense, inaliénable. Ne passez pas à côté.




Marie Claire: Dans ce film j’ai vu une femme qui m’a donné moins peur de vieillir.
Fanny Ardant: Si, arrivée à son âge, Lola avait fait des compromis, elle n’aurait pas eu cette volupté de vivre. Je pense qu’on a cette volupté quand on a abordé tous les âges de la vie sans écouter ce que disent les journaux, avec leurs petites recettes. Bien sûr qu’on sacrifie des choses, on sacrifie peut-être une sécurité, famille, patrie…
Vous stigmatisez souvent l’idéal de vie que vous appelez «la petite maison dans la prairie».
Oui, c’est comme si on avait fermé les écoutilles et que plus rien ne pourrait arriver.
Avez-vous voulu vous marier un jour?
Non. J’ai toujours pensé que les grandes passions étaient clandestines.
Le grand amour est une subversion ?
J’ai surtout un problème avec la société. J’ai toujours pensé que le regard de la société est dangereux pour l’individu. La société est intéressante pour la provoquer. Mais il faut s’en éloigner, faire des allers et retours. Et en même temps, je suis contradictoire, car je crois qu’il n’y a rien de plus beau qu’une famille.
Une famille où il y a de l’amour.
Oui, je pense que ça vaut tous les chefs-d’œuvre. Je pensais que c’était la chose la plus importante, parce que moi-même je suis issue d’une famille magnifique. Est-ce qu’une enfance très heureuse, protégée, ça donne beaucoup de force plus tard ?
Ça doit aider.
Oui, je crois. J’ai souvent entendu cette expression : « On n’a pas des enfants pour soi. » Je ne peux pas supporter le côté rationnel et bon citoyen. Il y avait quelque chose d’étouffant dans les exemples que j’ai vus. J’ai eu envie de mettre une bombe. C’est pour ça que je n’ai jamais fait partie d’un mouvement politique, parce que tout parti fait abstraction de la contradiction. Or je crois que la contradiction c’est la vie. Il y a l’ombre du soleil, le soleil de l’ombre.
Une fois, vous avez dit: «Je suis très sombre, moi, Fanny.»
C’est moi, Fanny, la pierre dure, le disque dur de l’ordinateur. Alors que l’autre, celle qui sort…
L’autre, le personnage Fanny Ardant ?
Pas le personnage, l’autre qui dit : « Allez, vas-y, allège tout ça. » J’aime beaucoup la vie. Des vagues noires m’emportent, et il y a l’autre partie que, curieusement, je n’appellerai pas Fanny, quelque chose de plus intelligent, plus sur la vie. Moi qui suis asociale, quand je vais très, très mal, je compte beaucoup sur l’Autre, avec un grand A. N’importe qui peut m’inviter, je dirai oui tellement je sais que le salut viendra de l’Autre.
C’est aussi un instinct de survie.
Oui, quelquefois, quand vous dites : « Je n’ai aucune envie d’aller là », mais que je sens l’aile noire, je dis : « OK. Agenouille-toi, la foi viendra. Allez, fais confiance à cette société que tu détestes. » C’est contradictoire. (Son téléphone sonne pour la troisième fois.) Je n’arrive pas à le mettre sur silencieux.
Malheureusement, je ne sais pas non plus.
Surtout que j’ai un Blackberry.
Il y a encore des Blackberry?
Sachez que le monde est séparé entre ceux qui aiment les Beatles et ceux qui aiment les Rolling Stones.
Et entre ceux qui aiment Balzac et ceux qui aiment Flaubert.
Ecco (« C’est ça », en italien). Les Rolling Stones, c’est Blackberry. Iphone, c’est les petites marguerites que chantent les Beatles.
Philippe Besson dit de vous que vous êtes punk. Plus qu’une punk, je vois une jeune fille de bonne famille qui continue de faire le mur.
Les autres me pensent punk car avant de me connaître ils pensaient conformisme. Vous dites « fille de bonne famille »… Oui, au départ. Mais est-on défini à vie par sa classe sociale ? « Elle est punk ! C’est pas du tout ce que je croyais d’elle, un peu snobinarde. » Ah ! C’est plutôt un manque d’imagination.
Mais vous êtes impressionnante! Vous avez une diction très à vous, vous n’êtes pas dans la futilité.
Parmi les choses que j’aime le plus dans la vie, il y a les vraies conversations. A quoi bon se voir si c’est pour ne rien dire d’intéressant ? J’aime que quelqu’un agrandisse ma vision des choses, quand on peut revenir sur une idée préconçue. C’est ça que j’attends : qu’on me parle.
Peu de gens sont prêts à ça?
L’interview est une des rares occasions de parler. Les dîners aussi, mais parfois je me demande : « De quoi parle-t-on là ? » Et je m’en vais.
Vous le faites vraiment?
Oui ! Il y a toujours un train, même à 23 h 23.
Vous donnez la vraie raison de votre départ, l’ennui profond?
Non, je m’excuse incroyablement.
Vous proférez un mensonge de courtoisie.
Comme vous avez dû le lire, je mens beaucoup.
J’ai lu ça, effectivement. Vous n’êtes pas en train de me mentir, là ?
Souvent je mens sur les faits, pas sur ce que je crois. La grande joie d’être actrice, c’est de perdre ma personnalité : « Faites de moi ce que vous voulez. » Mais au moment où on me parle à moi, Fanny, si je commence à mentir sur ce que je crois, sur ce que j’aime, alors il n’y a plus rien.
Vous avez dit: «Par définition, il faut toujours mentir à la police.» Pourquoi?
L’arrogance de la force me rend folle. Tu fais tourner ton bâton, tu menaces, tu veux la vérité ? Va la chercher, trouve-la ! Je ne vais pas me mettre à genoux devant toi. « Madame, vous risquez d’aller en cabane. – Emmenez-moi. » Je ne ferai jamais de témoignage contre quelqu’un. Jamais ! Et si c’est un assassin ? Il y en aura 99,9 % qui vont le dénoncer. Si la police dit : « Vous étiez là à telle heure. » Cherche, Ducon, cherche.
Ah, ah! C’est bon ça!
Dans mon film sur Staline*, c’est ce que je voulais montrer. On subit tous une forme de pouvoir. Dans la mémoire collective, Staline c’est la terreur. Mais dans nos démocraties, tout le monde subit un pouvoir, des gens se suicident au travail. Que devient-on devant ce pouvoir ? On s’agenouille ? C’est pour ça que j’aime les personnes très âgées. Leur plus grande qualité c’est l’insolence, plutôt que de se faire pardonner d’exister ou de rentrer dans le rang.
Plus rien à perdre.
Qu’est-ce que tu fais à une vieille dame ? Tu la mets en cabane ? Faire passer la sécurité avant la liberté, c’est le plus grand danger.
C’est ce que vivent aujourd’hui les démocraties occidentales.
Voilà pourquoi je mens à la police. Au fond, tout ce ramassis de lois… Oh, c’est interdit de fumer. Ce sont des pays en paix qui font ça ! Vous imaginez qu’en Syrie on va sanctionner quelqu’un qui fume dans un restaurant ? Souvent, les gens disent : « Je suis un bon citoyen, j’obéis aux lois. » Mais tu es stupide. Les seules lois qui resteront valides ce sont les lois bibliques : « Tu ne tueras pas, tu ne voleras pas… » La jalousie, la vengeance, tout ce qui est primitif, n’évolue pas. Il n’y a pas de progrès dans les sentiments !
Dans Lola Pater, votre personnage boit comme un trou.
J’aurais beaucoup aimé m’adonner à l’alcoolisme.
Connaissez-vous l’ivresse, et est-ce un état que vous aimez?
Oui, mais je n’ai pas eu de gens qui m’aimaient assez pour que je ne tombe pas complètement au fin fond de… Les grands alcooliques ont un ange tutélaire. Une télé m’avait proposé de faire un documentaire sur l’alcoolisme. J’avais écrit une histoire où j’avais transformé l’alcoolisme en ivresse. J’avais sorti les poèmes, les écrivains, les chanteuses de jazz, toutes les Duras qui, en état d’ivresse, avaient atteint le génie.
Je finissais avec quelqu’un qui partait en voiture en zigzagant, la phrase de Courteline en voix off : « L’alcool tue lentement, mais on s’en fout. On n’est pas pressés. » Je n’ai pas été produite. Je comprends l’ivresse, cette tentative d’atteindre quelque chose. Et je comprenais l’alcoolisme mondain. On peut arriver quelque part et être plombé. Un château-margaux – dans le meilleur des cas ! J’ai plus d’attirance pour l’alcoolique que pour celui qui va à la salle de sport.
Et pour les écrivains alcooliques?
Les grands écrivains sont des extralucides. Ils vous montrent des chemins. Si vous êtes un petit peu intelligent, vous comprenez. La volupté et l’anéantissement. Lola, elle boit trop. Devenir un objet de réprobation de la société, ça va très vite. J’ai entendu des gens dire de femmes : « Elle boit. » A voix basse, croyant que j’allais rallier le chœur. Je disais : « Et alors ? » Le bon sens commun ! « Alors, quand est-ce que tu nous fais des enfants ? Un grand chagrin d’amour ? Un coup chasse l’autre… »
On entend tout ça. Je me demande si les gens qui disent ces choses y croient. On dit toujours qu’il y a un progrès ; sur les sentiments, il n’y en a pas. Depuis L’Iliade, la femme et l’homme n’ont pas changé. On a les mêmes sentiments que la princesse de Clèves, si on est marié avec un homme qu’on aime. Même en 2017, le problème de la princesse de Clèves avec le duc de Nemours se pose de la même façon.
(*) Le divan de Staline, avec Gérard Depardieu.

viernes, agosto 04, 2017

Fanny Ardant en Locarno


Sinceramente splendida. Una meravigliosa donna del cinema, musa e protagonista, uno dei volti più amati della settima arte. Sicura, cortese, elegante. O, molto più semplicemente, Fanny Ardant.

Fanny Ardant presente en el Festival de Cine de Locarno


Festival de Cine de Locarno


martes, julio 25, 2017

LOLA PATER Bande Annonce (2017)


Lola Pater - Bande Annonce

domingo, mayo 21, 2017

Fanny Ardant en LA BnF fait son Festival - La Bibliothèque Parlante - 20 y 21 de mayo de 2017


Fanny Ardant en LA BnF fait son Festival - La Bibliothèque Parlante - 20 y 21 de mayo de 2017

domingo, mayo 14, 2017

Entretien avec Fanny Ardant


La 3e Scène a invité l’envoûtante Fanny Ardant pour une création. Dans Magie Noire, enivrante plongée dans le fantasme, la réalisatrice orchestre l’intrusion de la culture tsigane à l’Opéra de Paris. Au cœur du tournage, Fanny Ardant s’est livrée sur son projet, ode à la liberté inaliénable des tsiganes et aux passions humaines exprimées par l’opéra.

miércoles, mayo 03, 2017

"Magie noire" by Fanny Ardant

sábado, abril 01, 2017

Fanny Ardant : "Je suis folle, oui, mais pas dangereuse!"

Divina Fanny Ardant
Paris Match

domingo, enero 08, 2017

Fanny Ardant, au fil des pages



Pour la première «Grande Librairie» de l'année 2017, François Busnel reçoit Fanny Ardant, grande lectrice. De Marguerite Duras à Virginie Despentes en passant par Tolstoï et Pascal Quignard, elle évoque les livres qui ont compté pour elle. Elle est accompagnée par Gérard Depardieu, qui a été son partenaire au cinéma et sur les planches, et campe le premier rôle dans son nouveau film, adapté du roman «Le Divan de Staline», de Jean-Daniel Baltassat. Ce dernier est aussi à ses côtés. Autour d'eux sont également présents Philippe Besson, pour son nouveau roman «Arrête avec tes mensonges» et Dominique Bordes, qui évoque les romans emblématiques de sa jeune et originale maison d'édition, Monsieur Toussaint Louverture.

Publicado el 6 ene. 2017

lunes, diciembre 19, 2016

Divina Fanny Ardant


viernes, diciembre 16, 2016

Fanny Ardant est nommée dans la catégorie "Meilleure comédienne 2016" aux Globes de Cristal


Fanny Ardant est nommée dans la catégorie "Meilleure comédienne 2016" aux Globes de Cristal

sábado, noviembre 26, 2016

"Le calme, pour moi, c'est..."



Magazine Psychologies

"La calma, para mí es El placer de comer chocolate tomar un baño caliente tener un niño en brazos meterme en la cama Partir en una motocicleta y sentir el viento en mi pelo"

"Tener una verdadera conversación
Una conversación con una persona
que me dé ganas de escuchar plenamente
y que puede hacerme reflexionar,
llevarme al debate, a veces apasionado.
Este movimiento dialéctico del pensamiento, me calma
porque yo siento que avanzo."

Magazine Psychologies

jueves, noviembre 24, 2016

"Vouloir plaire, c'est avoir peur de déplaire..."


Merci Christophe Loze

sábado, noviembre 12, 2016

Fanny Ardant, croque messieurs


Fanny Ardant, croque messieurs


Fanny Ardant est actuellement dans la peau d’une croqueuse d’homme dans « Croque-Monsieur » au Théâtre de la Michodière. De Truffaut, à Alex Beaupain en passant par Gérard Depardieu, la comédienne revient pour Entrée Libre sur les hommes qui ont marqué sa vie.

Du lundi au vendredi, Claire Chazal explore les multiples formes de la culture. Au menu, l'actualité culturelle des dernières 24 heures, des reportages sur des sujets éclectiques, ainsi que des rencontres avec des personnalités du monde des arts plastiques, du spectacle vivant, du cinéma et de la musique.

Entrée Libre

miércoles, septiembre 21, 2016

Belleza

martes, agosto 30, 2016

"Un grand boulevard pour Fanny Ardant" - Le Parisien



Fanny Ardant et Bernard Menez dans « Croque Monsieur ». (Carole Bellaiche)

Le théâtre de boulevard n'est pas son registre habituel. On a d'autant plus hâte de découvrir Fanny Ardant dans « Croque Monsieur », de Marcel Mithois, un classique du genre immortalisé par Jacqueline Maillan. Avec sa noblesse et sa voix inimitable, elle incarne Coco Baisos, veuve en série qui va cacher la banqueroute de son suicidé de quatrième mari le temps d'en trouver un riche cinquième... Elle va enchaîner les rendez-vous galants... Fanny Ardant est associée au très populaire Bernard Menez. Une union improbable qui pique un peu plus encore la curiosité.

« Croque Monsieur », à partir du 6 septembre au Théâtre de la Michodière. 

"Fanny Ardant, la femme des à-côtés" - Le Figaro



L'actrice fait sa rentrée au théâtre dans Croque-Monsieur, et réalise son troisième film, Rouges sont les rêves.

Il y a en elle un sens de l'absolu qui la fait flamboyer haut - et un goût de la légèreté qui l'emporte vers le rire et le plaisir de l'instant. Fanny Ardant préférera toujours l'audace et l'arrogance aux fadeurs consensuelles des modes et des masses. Mieux vaut aller se brûler les ailes que suivre des chemins moutonniers. Elle ne craint que l'ennui, c'est pourquoi elle n'est jamais où on l'attend. Après sa mise en scène de Passion d'amour au Châtelet, la comédienne reprend, à partir du 6 septembre et jusqu'au 6 novembre, un rôle créé par Jacqueline Maillan dans Croque-Monsieur, de Marcel Mithois, avec pour partenaire le délicieux Bernard Menez.

viernes, junio 17, 2016

«Croque Monsieur» avec Fanny Ardant à la Michodière à partir du 6 septembre 2016



Dans le Paris des années 60, Coco Baisos se retrouve veuve et désargentée pour la cinquième fois, son mari, un riche péruvien, ayant préféré se suicider plutôt que d’affronter sa ruine subite. Ne se laissant pas abattre, Coco, femme de tête irrésistiblement gaie et fantasque, choisit de dissimuler sa double infortune pour mieux trouver un nouveau parti qui lui assure une existence confortable. Celle qui a toujours décidé de son destin à travers les hommes de sa vie enchaine alors les rendez-vous galants, auprès de riches messieurs… Mais l’amour n’ayant pas forcément le visage de l’argent, l’éternelle séductrice, se laissera surprendre par les élans de son cœur…
Distribution: Fanny Ardant, Bernard Menez, Aurore Clément, Michaël Cohen, Julia Faure, Jean-Baptiste Lafarge, Amir el Kacem et Pierre Rochefort
Mise en scène : Thierry Klifa
Musique : Alex Beaupain / Auteur : Marcel Mithois
Au Théâtre de la Michodière à partir du 6 septembre 2016
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